Dar acceso temporal a un colaborador externo
El supuesto: una empresa de protocolo, una agencia o un compañero de otra delegación tiene que trabajar en un evento concreto y en nada más.
- Asegúrate de que tiene usuario en Stela y un rol con los permisos de las pantallas que va a usar. Sin permiso de rol, el ACL no le abre nada: son dos capas distintas.
- Abre el evento y pulsa Acceso.
- En Usuarios, busca a la persona por nombre o correo y añádela.
- Dale Escritura. Deja el Borrado para quien deba poder eliminar el evento, que casi nunca es un externo.
- Pulsa Aplicar.
Con eso ve ese evento y sus secciones —programa, invitados, espacios— y no ve el resto de eventos restringidos de la casa.
Cuando termina el trabajo
Quítalo de la lista del evento: abre Acceso, pulsa la ✕ de su fila y Aplica. El evento queda como estaba para todos los demás.
Este es el caso que justifica usar una entrada de usuario en lugar de grupo: es una excepción con fecha de caducidad, no una regla de organización.
Ojo con el evento sin restringir
Si el evento no estaba restringido —no tenía a nadie en su lista—, añadir al externo lo cierra para todos los demás: el resto de la organización deja de verlo de golpe. En ese caso, antes de aplicar, añade también al grupo de usuarios que lo estaba trabajando, o al que deba seguir viéndolo con Lectura.
Es el efecto secundario que más sustos da, y viene de la regla básica: el primero que entra en la lista restringe el registro.
Errores frecuentes
- Darle acceso al grupo de la casa en lugar de a su usuario. Le abre todo lo del grupo, no solo el evento.
- Dejarlo en la lista para siempre. Nadie revisa las listas de acceso de eventos pasados. Quitarlo al terminar cuesta diez segundos.
